sábado, 21 de septiembre de 2013

FIESTAS PATRIAS AMARGAS


Todo el mundo que nos conoce sabrá lo ocurrido, contábamos con cosas que pudiesen suceder en España en nuestra ausencia, pero un palo asi nos ha trastocado por completo. Estabamos ilusionados con la futura visita de algunos familiares, el viaje a Isla de Pascua y el periplo que habiamos pensado hacer antes del regreso a casa, ahora todo está en el aire y valoraremos qué hacer junto con nuestra familia. 

La noticia nos dejó el cuerpo como si cayesemos al vacío desde la 12ª planta en la que recibimos la espeluznante noticia en boca de Rober-Lauri-Carlis y el entero patriarca, su fortaleza nos hizo mantener un poco la calma mientras hablamos con ellos.

El "Tío Valentín" era parte muy importante de nuestra familia, compartía muchas cosas con nosotros, por ejemplo el deporte familiar, el tenis, así que desde pequeñitos siempre estuvo a nuestro lado, además realizaba muchas actividades junto a mi padre y siempre en los momentos díficiles estuvo junto a nosotros. Toda la familia Moreno Magro notará muchísimo su ausencia, fue una persona cálida, familiar, divertida, activa, aventurera, rebelde y  muy "enreda", no paraba, siempre estaba haciendo travesuras a alguien o a algo.

Las Fiestas Patrias, se envolvieron de dolor amargo para nosotros, todo el colorido que fue adaptando la ciudad se transformó de un plumazo en un plomizo y oscuro gris, el mazazo fue terrible, inimaginable y aún no podemos creer todo lo sucedido. 

Trás unos días horribles decidimos salir a la cordillera, teníamos toda la semana libre y la casa se nos caía encima. Estuvimos un par de días aprovechando el buen tiempo andando y pateando partes nuevas de los Andes para nosotros, siempre con la cabeza en el tema (pensamos que era la mejor manera de rendirle nuestro pequeño homenaje desde la distancia), pero a la vez imaginando como a nuestro tío le hubiese gustado conocer este bello lugar, era un gran amante de la naturaleza y de las montañas, y aunque hubiese sido a través de  nuestras fotos lo habría disfrutado un montón.


La vida continúa, esperemos que todos le recordemos y adquiramos algo de su personalidad, al menos la alegría y la diversión que desprendía.

Ahora viajamos a Isla de Pascua, las sensaciones son agridulces, pero si esto tiene alguna enseñanza, es la de vivir y aprovechar los buenos momentos, los malos por desgracía te vienen solos, y justamente eso fue lo que nos hizo tomar la decisión de realizar esta aventura.

BOLLOS VARIOS Y COSTRADAS PARA TODOS!!!!

lunes, 2 de septiembre de 2013

A POCO MÁS DE UNA HORA

Ultimamente no hemos salido tanto como hubiesemos querido, aunque las 3 veces que hemos estado fuera de Talca, hemos podido disfrutar de la diversidad de paisajes que hay a poco  más de 1 hora de trayecto. 

Un domingo y de nuevo en la camioneta de Gonzalo, partimos hacia la Laguna del Maule, al paso fronterizo más cercano con Argentina, pero había tanta cantidad de nieve que nos tuvimos que quedar a unos 10 Km del objetivo, el camino poco a poco se fue transformando en "puro" blanco y paulatinamente se nos fue cerrando el paso.


Primera parada en el camino.
Menos mal que habían pasado las quita nieves...
Al estar la carretera cortada decidimos subir a un cerro para alcanzar mejores vistas. La ascensión fue pesada, la nieve estaba demasiado blanda, en algunas zonas te hundias hasta la cintura, pero lo normal era "solo" hasta las rodillas. Cuando ibamos llegando al final de la primera rampa, parecía que ya no habría más subida, de repente apareció una montaña perfecta, enorme y absolutamente blanca, no sabíamos si lo que divisabamos ante nuestros ojos era cielo o una duna blanca gigante. 

Después seguimos ascendiendo a la izquierda para asomarnos al otro valle y confirmar así que habíamos elegido bien el sitio al que encaramarnos, una vez más teníamos 360 grados de cordillera andina nevada para nosotros solos, y un intenso sol hacía brillar de una forma especial todo lo que alcanzabamos a ver.

Esto es lo que se veía desde el coche.
Y esto.
Ah! esto también.

Tremenda 1ª rampa del ascenso.
A mitad de camino.

La duna blanca gigante.
Otra vertiente, ¡pedazo caída!.
Ya tocamos la cima.
Disfrutando el día.
Haciendo cumbre.

Comienza el descenso, hasta las rodillas.
¿Se nota la inclinación?
De vuelta a casa.
El 15 de agosto también fue feriado aquí, aunque nos resultó extraño celebrarlo con abrigo. Nos fuimos a Colbún, una población que se encuentra a una hora más o menos de Talca y alrededor del Lago del mismo nombre. Esta vez no fuimos solos, nos llevaron Gonzalo y su "polola" Rose Mary, mientras ellos (y algunos amigos más) iban de paseo con los quads, nosotros nos quedamos paseando por la zona y  más tarde disfrutando del sol de invierno en las hamacas de la casa.

Después disfrutamos de una gran comilona en buena compañía.

A la siguiente iremos nosotros también.
En la primera, Gonzalo y Rose,  Cristian en la siguiente.
 Terraza de la casa con estupendas vistas a la cordillera.
Preparando el aperitivo.
Otro fin de semana acudimos a Constitución, aunque ya habíamos visitado el pueblo bajando al sur, nos apetecía mucho volver, es un bonito y tranquilo lugar que está a 1:40h de Talca, sus curiosas y grandes piedras en la orilla adornan de una forma extraordinaria su larga costa.

Pasamos un sábado muy agradable paseando por las alargadas y apacibles playas de "Conti", además pudimos comer sosegadamente al solecito bajo el bronco rugir del Pacífico. Por la tarde noche compramos unas ricas empanadas de queso y camarón de la zona para degustarlas en la gran chimenea del hostal.  En cambio, el domingo el día se desperto nebuloso y decidimos regresar a Talca tras el sabrososo desayuno del Hostal Picapiedras.

Formaciones rocosas de Conti.


El Pacífico relajandose entre las policromadas rocas, tras de romper brutalmente cerca de la orilla.
Formación de espuma marina.
Mirador de lujo.
Playa de los "Gringos".
Playa de los "Gringos".
Playa de los "Gringos".

Entre medias de estas visitas también tuvimos la oportunidad de conocer y disfrutar la Fiesta Costumbrita del "Chancho Muerto" de Talca, una gran feria tradicional basada en la matanza del cerdo y sus multiples opciones de cocinarlo, pero también hay artesanía, música y un montón de actividades paralelas. La afluencia fue enorme, las dos plazas del evento y la calle principal estaban hasta la bandera, calculaban que visitarían la feria unas 200.000 personas durante el fin de semana, y viendo el constante gentio, pudó ser. La verdad que estaba muy bien organizada, todo estaba techado con elegantes carpas blancas, tanto las plazas como la calle, en la Plaza de Armas estaba toda la gastronomía, con miles de puestos de todas las regiones de Chile y enormes comedores repletos de sillas y larguisimas mesas, también en una boca-calle había un enorme escenario con actuaciones que no paraban en todo el día. En la Plaza Cienfuegos se desarrollaban otras actividades, catas de vino, bailes, teatro, concursos, etc... estuvo "entrete" como dicen por aquí.

Seguiremos contando nuestras peripecias por Chile y colgando videos del viaje para que tengáis màs referencias de nuestro periplo, y a ver si de paso alguien más se anima a darse una vuelta por estas lejanas tierras.


viernes, 23 de agosto de 2013

VIDEO NORTE DE PERÚ

Lo prometido es deuda, aquí os dejamos en enlace de un nuevo vídeo, aunque es un poco largo esperemos que os guste, os aseguramos que los siguientes serán más cortitos.

http://www.youtube.com/watch?v=HnfJdmLyNMM


Pronto publicaremos otra entrada sobre las salidas que hemos hecho desde Talca, nos gusta seguir descubriendo lugares.

Aprovechad lo que queda de verano, aquí lo esperamos con muchas ganas.


PD: Por la música no se pueden ver los vídeos en móviles, tablets... solo desde un PC.


sábado, 27 de julio de 2013

VÍDEO ECUADOR

Como indicamos en la anterior entrada, estamos elaborando unos vídeos resumen del viaje para que tengáis acceso a más fotos y sin tener que leer, jajaja. No son muy profesionales pero esperamos que os gusten. Ahí va el enlace:



 Continuaremos...

sábado, 20 de julio de 2013

LA COSTA EN INVIERNO

No escribiamos desde hace tiempo, la rutina y el invierno han sido un poco los culpables, aunque últimamente ya hemos vuelto a las andadas, nos escapamos todo lo que podemos, hemos aprovechado para ir a la costa, coger unos rayitos de sol y disfrutar de largos  paseos por estas inmensas y desérticas playas, y como no, para darnos unos buenos homenajes gastronomicamente hablando, degustando el enorme y barato marisco que nos ofrece el Pacífico.

Gracias una vez más a la generosidad de nuestro jefe Gonzalo que nos volvió a prestar su camioneta, el trayecto en la primera salida  fue muy placentero, parando a observar cuando queríamos los bellos paisajes que atravesamos. Pronto llegamos a las cercanas localidades de Iloca y Duao, dos pequeños pueblos pesqueros donde todavía pueden apreciarse tradiciones, pescadores faenando a pie de playa y las gentes del pueblo vendiendo los frescos pescados  y mariscos recién capturados. Aunque ya estuvimos por aquí en verano, ahora con menos gente hemos disfrutado más. 

Plaza de  Curepto.
Vacas pastando a la orilla del meandro del río Mataquitos.
La solitaria playa de Iloca.
Sobrevolando el Pacífico.
!Qué mal nos cuidamos!
Típicas empanadas de marisco y camarón-queso.
Llegando de faenar ante la atenta mirada de los pelícanos.
La diversidad de color en la aldea de Duao.
Atardecer I.
Atardecer II.
Atardecer III.

El Tsunami de 2010 se llevó estas playas y ahora las casas están casi encima del mar, prueba de ello es la cabaña que alquilamos, que por la noche la marea subió hasta los pies de la terraza; es intimidatorio el ruido que provoca el océano en el silencio de la noche al romper las olas en la orilla, más sabiendo lo que sucedió aquí no hace tanto tiempo, pero a la vez es un gustazo poder percibir el enorme y virulento Pacifico desde la cama o comiendo en la terraza, sintiendo las gotas de agua que desprende la brisa marina.

Nuestra cabaña a orillas del mar.
Disfrutando del buen día.

¿Cuál soy?
"El árbol del descanso".
Restaurante con buenas vistas.
En domingo la faena no se detiene.
Volviendo a casa.
El siguiente fin de semana fue un puente de 4 días y aunque a última hora se nos truncó la salida que teníamos prevista a unos Parque Nacionales hacia el sur, no nos quedamos en casa, si no que "al tiro" cambiamos el itinerario, un poco al norte y a la costa, a Pichilemu, un pueblo muy turístico y la cuna del surf chileno. Fue todo un acierto, porque el tiempo casi veraniego a pesar de estar en pleno invierno, nos acompañó durante toda la estancia.

Nada más llegar y después de instalarnos, nos dirigimos al Castillo de Ross, ahora convertido en un activo centro cultural dirigido por una española y coincidió que había una exposición de pintura y otra de escultura y fotografía presentadas por los propios artistas. El centro también alberga la oficina de turismo, donde conseguimos información para poder explorar los alrededores.

Castillo de Ross.
A la mañana siguiente sorprendidos por el cambio de clima respecto a Talca, decidimos caminar hacia el norte por la gigantesca y solitaria playa, bordeada por lagunas, dunas, pequeños bosques y acantilados repletos de pinos. Pasamos el día tranquilamente, jugando a los dados, corriendo, leyendo y saboreando nuestro picnic a la orilla del mar y completamente solos.

Paseando hacia el norte.
Solo nuestras pisadas.

Cayendo el sol en Pichilemu.

Ojalá algún día pueda comprobarlo.

El lunes, hicimos la ruta que nos propusieron en la oficina de información, que da una vuelta circular, ida por la costa y  el regreso por el interior. Como el recorrido completo eran unos 50 Kms. aproximadamente, a ratos tuvimos que volver a nuestro transporte habitual en Chile, el "dedo". 

Comenzamos en el Parque de palmeras de Pichilemu, con sus excelentes vistas al mar, seguimos caminando por la costa, por la playa las Terrazas, el saliente rocoso de La Puntilla y la Playa La Caletilla, ahí decidimos intentar hacer autostop y nos cogieron al primer intento, nos acercaron hasta La Punta de Lobos, un espectacular acantilado que sirve de "mirador" a la preciosa costa y a la multitud de surferos que desafían a las enormes olas que se dan en este lugar.

Desafiando a las olas en la playa La Caletilla.
Practicando "surf" en La Punta de Lobos.
Este sí que sí.
"Intentando coger ola".
Seguimos caminando y otra vez en la carretera nos llevaron hasta el pueblo de Cahuil, donde comienza una kilométrica laguna que en verano se vuelve blanca debido a la cantidad de sal que ahí se acumula y que ahora alberga multitud de aves, entre otras los llamativos cisnes de cuello negro. Remontando la laguna hacia el interior llegamos a las tranquilas aldeas de Barrancas y La Villa, posteriormente volvimos a avanzar en vehículo hasta pueblo artesano de Pañul y desde aquí, en medio de la nada, emprendimos una gran caminata hasta El Molino, lugar que como su nombre indica, posee un molino de agua de 1904 que todavía es utilizado por la familia fundadora, pero para nuestra desgracia el señor se encontraba enfermo y no pudimos ver su actividad.

Intentamos hacer la vuelta con la máxima celeridad, ya que la pista con más movimiento estaba bastante lejos y queríamos llegar a Pichilemu antes que anocheciese. Lo conseguimos e hicimos todo el recorrido con una familia de 4 personas de 4 generaciones diferentes (aquí es común).


El Molino de 1904.

Para cerrar el día, un bello anochecer y una cena suculenta y exquisita, el marisco que compramos por la mañana nos quedó delicioso.
Atardecer con un sol enorme.

Una buena mariscada para cerrar el día.

El último día, como teníamos que partir después de comer, aprovechamos la mañana de nuevo en la playa. 

La llegada a Talca fue dolorosa, otra vez al frío invierno.

Ya queda menos para nuestra primavera, seguiremos contando nuestras aventuras. Además estamos elaborando unos vídeos del viaje, esperemos que os gusten.

Disfrutad el veranito.